Signo de puntuación

Los signos de puntuación son herramientas de la escritura occidental surgidas con el objeto de hacer más entendible un texto. Se utilizan, principalmente, para indicar pausas.

La escritura es una forma de comunicación que implica una construcción lineal; dado que es imposible escribirlo todo al mismo tiempo, es necesario separar las ideas, jerarquizarlas y ponerlas en orden. Los signos de puntuación nos indican pausas obligatorias, supremacía de una frase sobre otra, y nos ayudan a interpretar y aclarar expresiones.

El uso de los signos de puntuación proporciona al texto una estructura que facilita la lectura y comprensión del mismo; así, éstos se utilizan para:

Estructurar un texto.

Delimitar las frases y los párrafos.

Hacer énfasis en las ideas principales.

Ordenar las ideas secundarias.

Eliminar ambigüedades.

El correcto uso de los signos de puntuación asegura la adecuada articulación de las unidades de significado que integran una frase o un párrafo. Por eso los signos de puntuación requieren un empleo muy preciso; si se ponen en el lugar equivocado, las palabras y las frases dejan de decir lo que el autor quería decir. Cuanto más resalten los signos la estructuración del contenido (tema central, subtema, idea, detalle), será más coherente y preciso el texto.

La puntuación varía según el estilo de escritura; sin embargo, las diferencias de estilo que se puedan presentar no eximen a nadie de cumplir con ciertas normas mínimas y de evitar errores generalmente considerados como inaceptables. De ahí la importancia de conocer y aplicar las normas básicas de la puntuación.

Sin embargo, hay que advertir que más allá de cualquier norma establecida, los signos de puntuación componen también la arquitectura del lenguaje y por ende del pensamiento escrito. En este sentido, y tal y como sucede en poesía desde hace más de un siglo, no existen normas exactas para reglamentar el correcto de uso de los signos en las partituras, tanto narrativas como poéticas. En términos de principios y parámetros, los signos de puntuación entrarían a formar parte de los parámetros del lenguaje y en consecuencia se sitúan en un proceso de constante evolución y son variables que pueden depender de otros factores. Si la finalidad última es la comunicación, podría resultar paradójico encontrarnos con licencias ortográficas que no respetan el modo convencional de escritura y que sin embargo expresan a la perfección los conceptos y los ritmos internos, invisibles de otra manera. Como ejemplo de variable "en el extremo" se situarían los cambios en las formas de escritura que están imponiendo los nuevos medios de comunicación, chat, blog, sms... que más que atacar a las viejas estructuras del lenguaje realizan de él un uso específico, adecuado a la velocidad y otras características del medio en cuestión; aún cuando lo correcto es respetar el uso de los signos de puntuación y evitar la degradación del idioma castellano por modismos y anglicismos.

Signos principales

Los principales signos de puntuación son:

El punto "."

La coma ","

El punto y coma ";"

Los dos puntos ":"

Las comillas " "" "

Los paréntesis "( )" y corchetes "[ ]"

Los signos de interrogación "¿ ?" y exclamación "¡ !"

El guión "-" y la raya "—"

Los puntos suspensivos "..."

El apóstrofo " ' "

El punto

El punto (.) es el signo de puntuación que se coloca al final de los enunciados y las oraciones gramaticales en el español, además de en la mayoría de los lenguajes con el alfabeto latino. Se escriben sin dejar espacio de separación con el carácter que precede, pero dejando un espacio con el carácter que sigue a continuación, a no ser que dicho carácter sea de cierre. Existen tres clases de punto: el punto y seguido, el punto y aparte y el punto final.

Punto y seguido, separa enunciados dentro de un párrafo. Quiere decir que se continúa escribiendo a continuación del punto; la primera palabra escrita en este caso irá en mayúsculas, excepto en el caso de las abreviaturas. Por ejemplo: Historia de España. El descubrimiento de América.

Punto y aparte, separa dos párrafos con contenido diferente dentro del texto. A continuación hay que comenzar a escribir en línea distinta. Para seguir las normas se debe de "sangrar" la primera línea de texto del nuevo párrafo.

Punto final, siempre se coloca al final, cerrando un texto.

La coma

La coma (,) es un signo de puntuación que señala una breve pausa dentro del enunciado.

Se utiliza para separar los miembros de una enumeración, salvo los que vengan precedidos por alguna de las conjunciones y, e, o, u o ni. Por ejemplo:

Tengo perros, gatos, conejos y ratones.

María volvió a casa, hizo los deberes, cenó y se fue a la cama.

Hay tendencias que admiten su uso para separar dos miembros independientes de una oración, haya o no conjunción entre ellos, siempre y cuando sean realmente independientes; pues, si no, estaríamos en el caso anterior:

Los soldados saludaban, la gente aplaudía, y los niños no paraban de cantar.

También se utiliza para delimitar una aclaración o inciso:

Nacho, mi primo, acaba de conseguir su primer empleo.

Las locuciones conjuntivas o adverbiales, sea cual sea su posición, van precedidas y seguidas de coma, tales como: en efecto, es decir, en fin, por consiguiente, no obstante y otras de la misma clase.

Dame eso pronto, es decir, si te parece bien.

Pasó una mala noche. Al día siguiente, no obstante, aprobó su examen.

El vocativo se escribe seguido de coma si va al principio de la frase, precedido de coma si va al final, y entre comas si va en medio.

Carlos, ven aquí. Ven aquí, Carlos. ¿Sabes, Carlos, quién ha venido?

La coma se utiliza como signo decimal en gran parte del mundo no anglófono (éste es el signo preferido por la ISO para este uso). Por ejemplo 3,14159.

En el mundo anglófono y algunos países hispanohablantes, la coma se emplea en números grandes para separar sus dígitos en grupos de tres, empezando por la derecha.

Por ejemplo: $15,000,000. o uno, dos, tres, etc

El punto y coma [editar]

El punto y coma (;) es un signo de puntuación.

Gramaticalmente se utiliza para unir dos oraciones relacionadas en una sola frase (yuxtaposición):

María estaba apenada por el examen. + María tendrá que estudiar más. = María estaba apenada por el examen; tendrá que estudiar más.

Está lloviendo mucho. + No podremos ir paseando. = Está lloviendo mucho; no podremos ir paseando. ....


Generalmente se puede sustituir por construcciones del tipo:

María estaba apenada por el examen y tendrá que estudiar más.

No podremos ir caminando porque está lloviendo mucho.

Los dos puntos

Desde el punto de vista de la sintaxis, los dos puntos son parecidos al punto y coma, y separan dos partes de una oración, a menudo constituidas por proposiciones independientes. No se empieza con mayúscula después de dos puntos.

Los dos puntos se utilizan en los siguientes casos:

Antes de una cita textual, en estilo directo:

Luis XIV dijo: «Yo me voy, Francia se queda»

Introduciendo una explicación o una causa:

Me quedo en casa: llueve y estoy cansado.

Introduciendo una consecuencia o una síntesis:

Llueve y estoy cansado: me quedo en casa.

Antes de una enumeración:

Una alimentación equilibrada debe contener alimentos variados: fruta, verdura, carne, pescado, etc.

Tras las expresiones «por ejemplo», «a saber», etc:

Me gustaría visitar alguna ciudad italiana, por ejemplo: Roma.

Tras el encabezado de una carta (a continuación se suele introducir un salto de línea y una sangría):

Querido sobrino Joel:

Estoy muy impresionado por lo que me cuentas de esa "oruga con cabañas"; en mi vida había nunca oído hablar de nada que se pareciera tanto a un tren.

Las comillas

Las comillas («,», ",') son signos tipográficos utilizados para demarcar niveles distintos en una oración. Se utilizan, por ejemplo:

1. para citar textualmente algo;

2. para señalar palabras usadas en un sentido distinto del normal, con el fin de indicar que se han seleccionado intencionalmente y no por error;

3. para indicar la inte